Un video filtrado este martes muestra al Ministro de Justicia de la República Argentina prometiendo contacto con jueces, legisladores y medios para beneficiar a Tim Ballard, lo que desató una crisis política y exigencias de renuncia.

Mariano Cúneo Libarona, actual ministro de Justicia del gobierno de Javier Milei, fue captado en un encuentro privado con Tim Ballard, exagente federal estadounidense y figura controversial por múltiples denuncias de abuso sexual, presunto implicado en trata de menores. El video, grabado en Nueva York, revela al funcionario ofreciendo revisar un proyecto de ley para presentarlo al Congreso y asegurando apoyo mediático y judicial para mejorar la imagen pública de Ballard en Argentina.
El ministro se muestra seguro de poder facilitar reuniones con jueces, legisladores y universidades, proponiendo además contacto con periodistas y medios nacionales para así mejorar la relación entre Ballard y la prensa. Incluso aseguró que redactó figuras penales específicas tras ver la película “Sonido de Libertad” inspirada, supuestamente, en Ballard y que se las enviaría para su aprobación antes de elevarlas a debate legislativo.
El episodio generó una crisis inmediata. Legisladores de la oposición exigieron su renuncia y anunciaron el inicio de un pedido formal de juicio político. Lo acusan de tráfico de influencias, violación a la ley de ética pública y de actuar como lobista de un extranjero denunciado en su país.
El diputado nacional Esteban Paulón, de Encuentro Federal, solicitó un “juicio político” contra el Ministro. Señaló que Ballard, quien “se vende como caza pedófilos”, en realidad “filtraba a las mujeres en redes de trata y abusaba de ellas”.
En el mismo sentido se pronunció la diputada Mónica Fein, quien pidió la renuncia del ministro de Justicia.
Este escándalo pone en evidencia una contradicción brutal, Cúneo Libarona se desempeña en el Ministerio de Justicia como defensor del cambio, pero las imágenes lo vinculan a prácticas tradicionales de poder. En su carrera acumula antecedentes cuestionados, incluidos vínculos con figuras y causas judiciales controvertidas; y ahora aparece ofreciendo “leyes a medida” para un exespía con denuncias graves.
La expectativa gira en torno a la reacción del presidente Milei, cuya plataforma de campaña se nutrió de promesas anticorrupción y contra la “casta”. Frente a la presión pública, la decisión sobre el futuro del ministro podría marcar el rumbo político de la coalición gobernante.