Dos ataques recientes reactivaron el debate sobre la tenencia responsable en Santa Fe. La Municipalidad trabaja en un programa integral que incluirá capacitaciones obligatorias y chips identificatorios para perros de más de 25 kilos.

El primer episodio ocurrió el sábado por la noche en barrio Los Hornos. Una nena de ocho años fue atacada en el rostro por un pitbull mientras visitaba a su padre. El hecho ocurrió cuando la menor intentó acariciar al perro, que estaba suelto en el patio de una vivienda.
La niña sufrió heridas profundas, recibió 12 puntos de sutura en el párpado superior izquierdo y fue sometida a una cirugía reconstructiva en el Hospital de Niños Orlando Alassia. Este lunes será nuevamente evaluada para determinar el estado de su globo ocular. La denuncia se radicó el domingo por la noche, y el fiscal de Flagrancia ordenó identificar a los dueños del animal y formarles causa por lesiones culposas.
El segundo caso fue relatado por la locutora santafesina Luisina Pascucci, atacada por dos perros cuando intentó rescatar a su mascota. En sus redes sociales, cuestionó la “falta de responsabilidad” de los dueños, quienes —según denunció— no intervinieron durante la agresión. “No se trata de culpar a los animales, sino de remarcar la importancia de la tenencia responsable”, expresó.

Tras los hechos, Poletti confirmó que la Municipalidad trabaja junto al Imusa en un programa integral de tenencia responsable.“El registro de perros potencialmente peligrosos es importante, pero no alcanza”, sostuvo. Explicó que muchos accidentes ocurren dentro del hogar, por lo que la respuesta no puede limitarse a un listado de razas.
El intendente adelantó que el proyecto incluirá capacitaciones y cursos obligatorios para quienes tengan perros de gran porte: “Hay que informar cuáles son los riesgos, los alcances y cómo se ejerce una tenencia responsable”.
También anticipó que se evalúa implementar chips identificatorios para perros de más de 25 kilos, de manera gradual.
Sobre la posibilidad de sanciones más duras, Poletti aclaró: “Si hubiera que establecer multas más rigurosas, no habría inconveniente. Pero no puedo ingresar a la propiedad privada para sancionar lo que ocurre puertas adentro”.
En ese sentido, apeló a la conciencia ciudadana. “No podemos tener un inspector en cada plaza. El que quiera tener un perro de porte debe saber cómo llevarlo, si puede dejarlo suelto y cómo prevenir riesgos”.







