Diplomáticos y académicos advirtieron sobre una “involución” institucional tras la caída del país en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional. Reclaman que la lucha contra la corrupción vuelva a ocupar un lugar central en la agenda oficial.

La publicación del último Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) de Transparencia Internacional encendió alarmas en el ámbito académico y diplomático. Según el informe, la Argentina retrocedió un punto y cayó cinco posiciones en el ranking mundial de 2025, profundizando una tendencia que especialistas califican como “preocupante”.
El debate se dio en una conferencia organizada por la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral junto a las fundaciones alemanas Fundación Friedrich Naumann y Fundación Hanns Seidel, donde se analizó la situación institucional a mitad del mandato del presidente Javier Milei.
Marcelo Bermolén, director del Observatorio de Calidad Institucional, sostuvo que el resultado “golpea las expectativas de cambio” y afirmó que el Gobierno “no le ha dado trascendencia a la calidad institucional”. Además, comparó los niveles actuales con los de gestiones kirchneristas y advirtió que el país volvió a ubicarse por debajo del puesto 100 del ranking, una barrera que no logró superar en años anteriores.

Los especialistas señalaron déficits en acceso a la información pública, rendición de cuentas, cobertura de vacantes judiciales e independencia de los organismos de control. Si bien reconocieron que el proceso electoral reciente funcionó correctamente, alertaron sobre señales de debilitamiento institucional.
Por su parte, Delia Ferreira Rubio, extitular de Transparencia Internacional, afirmó que ciertos casos de presunta corrupción impactaron en la percepción global y sostuvo que será clave fortalecer la Oficina Anticorrupción y designar un nuevo Defensor del Pueblo.
Desde Alemania, el exdiputado Konstantin Kuhle advirtió sobre un contexto internacional marcado por tendencias autoritarias y mayor corrupción, mientras que representantes de las fundaciones organizadoras subrayaron que la transparencia es un factor clave para atraer inversiones y garantizar reformas sostenibles.
“El país atraviesa transformaciones profundas, pero sin instituciones sólidas no habrá cambios duraderos”, coincidieron los expositores, quienes llamaron a convertir la lucha contra la corrupción en una política de Estado y no solo en una consigna discursiva.







