En la apertura de sesiones ordinarias, el Presidente defendió una alianza estratégica con Estados Unidos, prometió una batería de reformas estructurales y apuntó con dureza contra Cristina Kirchner y la oposición.

El presidente Javier Milei inauguró el 144° período de sesiones ordinarias en el Congreso con un discurso de una hora y 42 minutos, en el que destacó los “logros” de su gestión y fijó como eje geopolítico una alianza estratégica con los Estados Unidos.
“Esto no es sólo un acuerdo entre el presidente Donald Trump y el presidente Milei. Tiene que ver con la afinidad cultural y objetivos estratégicos entre dos países y en toda la región”, afirmó, y habló de un “siglo de las Américas”, desde Alaska hasta Tierra del Fuego. También anticipó que enviará iniciativas para fortalecer la coordinación entre fuerzas de seguridad e inteligencia ante las disputas estratégicas en el Atlántico Sur.
En el plano local, el mandatario prometió “nueve meses de reformas estructurales” y aseguró que cada ministerio tiene listos diez paquetes de iniciativas para debatir en el Congreso. Entre ellas mencionó cambios en el Código Civil y Comercial, una reforma impositiva, modificaciones al Código Aduanero y mayor apertura económica, incluyendo un acuerdo comercial con Estados Unidos y avances en la agenda del Mercosur con la Unión Europea.
El tramo más tenso del discurso estuvo dirigido al kirchnerismo y a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien acusó de corrupción y sobre la que aseguró que “va a seguir presa”. También vinculó a la anterior gestión con Venezuela e Irán, en referencia a los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA, y mencionó la muerte del fiscal Alberto Nisman.
Milei defendió el ajuste fiscal implementado desde el inicio de su mandato y sostuvo que en el primer mes de gestión eliminaron un déficit equivalente al 5% del PBI. Además, describió el escenario heredado con alta inflación, aumento del crimen y deterioro social, y reivindicó haber evitado una hiperinflación o un default.
El Presidente también cruzó a referentes de la izquierda en el recinto, como Nicolás del Caño, en un clima de fuertes chicanas y aplausos de sectores oficialistas.
El discurso estuvo atravesado por una fuerte confrontación política y una mirada centrada en la inserción internacional de la Argentina, con especial énfasis en el vínculo con Estados Unidos como política de Estado.







