Cinco tenistas argentinos quedaron eliminados en la primera jornada del cuadro principal de Wimbledon. La única alegría llegó de la mano de Solana Sierra, que remontó un partido increíble, salvó dos match points y avanzó a la segunda ronda.

El tercer Grand Slam de la temporada comenzó con un panorama complicado para el tenis argentino. La primera jornada del cuadro principal de Wimbledon dejó cinco eliminaciones nacionales en el certamen masculino y apenas una victoria para la delegación albiceleste.
La encargada de evitar un pleno de derrotas fue Solana Sierra, quien protagonizó una gran remontada para vencer a la húngara Anna Bondár por 6-3, 5-7 y 7-5, en un encuentro que superó las dos horas y media de juego y en el que llegó a levantar dos match points en el set decisivo.
Un triunfo de carácter
La marplatense volvió a demostrar su fortaleza sobre el césped londinense, superficie donde ya había sorprendido en la edición anterior del torneo.
Cuando parecía que el partido se le escapaba, Sierra reaccionó en el momento justo. Con Bondár sacando para el encuentro y dos oportunidades para cerrarlo, la argentina sostuvo la presión, quebró el servicio de su rival y terminó sellando una victoria que la depositó en la segunda ronda.
Ahora tendrá un desafío de máxima exigencia: enfrentará a la estadounidense Coco Gauff, una de las principales candidatas al título.
Cinco eliminaciones argentinas
La contracara de la jornada estuvo en el cuadro masculino, donde ninguno de los representantes argentinos logró superar el debut.
Quedaron eliminados Sebastián Báez, Juan Manuel Cerúndolo, Camilo Ugo Carabelli, Thiago Agustín Tirante y Marco Trungelliti, en una jornada que evidenció las dificultades históricas que suele representar el césped para buena parte del tenis argentino.
Una especialista en crecer en los Grand Slams
El triunfo de Sierra confirma el gran momento que atraviesa la tenista argentina, que durante esta temporada logró destacadas actuaciones en los principales torneos del circuito y continúa consolidándose entre las mejores jugadoras del país.
Además del valor deportivo, su victoria mantiene la presencia argentina en el cuadro femenino de Wimbledon y renueva las expectativas de cara a una segunda ronda donde buscará dar otro golpe frente a una de las figuras del circuito.







