María Eugenia Golzi, becaria doctoral del CONICET, descubrió que el aquafaba — el líquido que todos descartamos al cocinar legumbres — tiene propiedades funcionales únicas que pueden reemplazar al huevo en la industria alimentaria y hasta convertirse en materia prima para bioplásticos sustentables. Un proyecto que nació en un laboratorio de La Plata, escaló a una empresa que reparte un millón de raciones de comida por día y podría transformar para siempre la forma en que producimos y descartamos alimentos.
🎙️ Entrevistada: María Eugenia Golzi — Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Becaria Doctoral del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencia y Tecnología de los Alimentos (CIDCA, CONICET-UNLP-CIC).







