Un estudio del Instituto Universitario CIAS reveló que casi seis de cada diez jóvenes de barrios populares debieron tomar un crédito para afrontar gastos cotidianos. La mayoría recurrió a familiares, amigos o prestamistas informales, en un contexto de alta desocupación e informalidad laboral.
El deterioro del mercado laboral y la pérdida del poder adquisitivo siguen impactando con fuerza en los jóvenes de barrios populares. Un informe del Instituto Universitario CIAS advirtió que el 57% de los menores de 29 años consultados debió pedir dinero prestado o tomar algún tipo de crédito para cubrir gastos cotidianos, mientras que el 60% aseguró haber reducido consumos en su hogar durante el último año.
La encuesta fue realizada en un contexto de aumento del desempleo y elevada informalidad laboral. Según datos oficiales, la desocupación entre los menores de 29 años pasó del 13,2% al 16,6% entre fines de 2023 y fines de 2025, mientras que el 57,6% de los jóvenes ocupados trabaja en condiciones informales.
El estudio también muestra que el endeudamiento se concentra principalmente en el circuito informal. Del total de quienes tomaron deuda, el 68% recurrió a préstamos de familiares o amigos, el 39% acudió a prestamistas de barrio y el 19% obtuvo financiamiento a través de comercios de cercanía. En cambio, solo una minoría accedió al sistema financiero formal, con mayor utilización de aplicaciones o billeteras virtuales que de tarjetas de crédito.
La reducción del consumo aparece como otra de las consecuencias del contexto económico. Entre quienes afirmaron haber ajustado sus gastos, cuatro de cada diez señalaron que debieron recortar la compra de alimentos. También hubo reducciones en indumentaria, actividades recreativas y servicios básicos, reflejando el impacto de la caída de los ingresos familiares frente al aumento del costo de vida.
El informe sostiene que, pese a la recuperación de algunos indicadores económicos tras la recesión de 2024, el crecimiento no logró traducirse en una mejora del empleo formal. Al mismo tiempo, los ingresos de los trabajadores continuaron perdiendo poder de compra, especialmente en el sector privado y entre los empleados públicos.
Además del panorama económico, el relevamiento indagó sobre las preferencias políticas de los jóvenes encuestados. El 67% manifestó mayor identificación con el peronismo, frente al 25% que expresó afinidad con el liberalismo. Sin embargo, el estudio también detectó una importante retención del voto de quienes acompañaron a Javier Milei en las elecciones de 2023, ya que el 58% aseguró que volvería a elegir esa opción política.







