El Niño y la crecida del Paraná: Juan José Neiff analizó el escenario para los próximos meses

El investigador del CONICET advirtió sobre la situación de la cuenca alta del Paraná y explicó por qué la duración del fenómeno climático será determinante para evaluar sus consecuencias. En diálogo con Laucha Castro, también comparó el escenario actual con otros episodios de El Niño y destacó la importancia de la prevención y la capacidad de gestión.

El fenómeno de El Niño vuelve a generar preocupación en la región del litoral por sus posibles efectos sobre los ríos Paraná y Uruguay. En ese contexto, el investigador del CONICET Juan José Neiff analizó las perspectivas hidrológicas para los próximos meses y explicó qué factores deben tenerse en cuenta para anticipar el impacto de las lluvias y las crecidas.

En una entrevista con el programa No Tiene Nombre, de REC Santa Fe, Neiff se refirió a las precipitaciones registradas en el sur de Brasil y al comportamiento de los ríos de la cuenca alta del Paraná. También advirtió sobre la necesidad de observar la evolución de los caudales y el tiempo que pueden sostenerse los niveles elevados.

El Niño y la crecida: dos procesos que deben diferenciarse

Uno de los puntos centrales de la charla fue la diferencia entre la evolución del fenómeno oceánico y sus consecuencias concretas en el territorio. Aunque El Niño puede favorecer condiciones propicias para lluvias abundantes en determinadas regiones, la magnitud y la duración de una crecida dependen de múltiples factores, entre ellos la distribución de las precipitaciones y la respuesta de cada sector de la cuenca.

Neiff explicó que el seguimiento de los ríos requiere considerar los tiempos de traslado del agua desde las zonas de mayores lluvias hasta el tramo medio y bajo del Paraná. En ese recorrido, los caudales pueden modificarse y las condiciones locales influyen en el comportamiento de la crecida.

El especialista también recordó que los procesos naturales no responden a plazos exactos, por lo que resulta necesario trabajar con escenarios y monitorear de manera permanente la información hidrológica.

Qué puede pasar en comparación con otros años

Durante la entrevista, el investigador abordó las diferencias entre el episodio actual y otros eventos de El Niño, como los registrados en 1983, 1997 y 2016. Si bien esos antecedentes permiten comprender los riesgos asociados a las grandes crecidas, no significa que el escenario actual vaya a repetirse de la misma manera.

En ese sentido, destacó la importancia de distinguir entre la intensidad del fenómeno climático y las condiciones que determinan sus efectos sobre las poblaciones ribereñas.

La duración de las lluvias, la evolución de los caudales y la preparación de las comunidades serán aspectos centrales para evaluar el impacto durante los próximos meses. Por eso, la planificación y la coordinación entre los organismos responsables resultan fundamentales para reducir riesgos.

Prevención y capacidad de respuesta

Neiff también puso el foco en la necesidad de anticiparse a los posibles efectos del escenario hídrico. El monitoreo de los ríos, la información pública y la preparación de los gobiernos locales son herramientas importantes para organizar una respuesta ante eventuales inundaciones.

La situación requiere mantener la atención sobre la evolución de la cuenca sin caer en comparaciones automáticas con crecidas históricas. La información actualizada y el seguimiento de los pronósticos permitirán ajustar las medidas de prevención a medida que se conozcan nuevos datos.

Mirá la entrevista completa a Juan José Neiff en No Tiene Nombre, con Laucha Castro, por REC Santa Fe:

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