La iniciativa, impulsada por la concejala María Luengo, busca prevenir el acoso, la violencia y posibles casos de sumisión química en espacios de ocio. La adhesión será voluntaria y gratuita para bares, boliches, salones de fiestas y hoteles, cuyos trabajadores recibirán capacitación para asistir de manera discreta y segura a quienes necesiten ayuda.







