El argentino Francisco Cerúndolo volvió a destacarse en el Masters 1000 de Miami y se metió en los cuartos de final tras vencer con autoridad al francés Ugo Humbert por 6-4 y 6-3.

El triunfo, construido con solidez y agresividad desde el fondo de la cancha, reafirma una tendencia que ya parece habitual para el tenista argentino en este torneo: alcanzó esta instancia por cuarta vez en las últimas cinco ediciones.
En un partido que duró poco más de una hora, Cerúndolo mostró su mejor versión, con un juego ofensivo, precisión en los momentos clave y una gran cantidad de tiros ganadores que marcaron la diferencia.
Un idilio con Miami
El vínculo del argentino con el torneo estadounidense es cada vez más fuerte. A lo largo de los últimos años, logró instalarse como uno de los jugadores más regulares en este certamen, donde ya había alcanzado instancias decisivas en ediciones anteriores.
Incluso, el público latino suele jugar un papel importante, generando un clima que lo hace sentir cómodo y cercano, casi como si jugara en casa.
Un triunfo sólido y un desafío mayor
En el desarrollo del encuentro, Cerúndolo fue de menor a mayor. Logró quebrar en el momento justo del primer set para tomar ventaja y luego sostuvo su servicio con firmeza. En el segundo parcial, mantuvo el control del juego y cerró el partido sin sobresaltos.
Ahora, el argentino tendrá un desafío de mayor exigencia: en los cuartos de final se enfrentará al alemán Alexander Zverev, uno de los principales candidatos al título.
El historial entre ambos es parejo, aunque en los últimos enfrentamientos el europeo logró imponerse.
Confianza y ambición
Tras el partido, Cerúndolo se mostró conforme con su rendimiento, pero dejó en claro que su objetivo es seguir avanzando en el torneo y pelear por un lugar en las semifinales.
Con un nivel en alza y una marcada regularidad en Miami, el argentino vuelve a posicionarse como uno de los protagonistas del certamen y alimenta la ilusión de seguir haciendo historia en el circuito.







