La actividad industrial volvió a retroceder en agosto y acumuló una caída del 3% en los primeros ocho meses de 2026, en comparación con el mismo período del año pasado. Según las estimaciones preliminares de la Unión Industrial Argentina (UIA), la producción manufacturera cayó un 0,3% respecto de julio y continúa operando cerca de los niveles mínimos registrados durante el gobierno de Javier Milei.
Los datos de la UIA y de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) reflejan que la crisis del sector se profundiza y que la magnitud de las caídas ya supera a la de la mayoría de las recesiones industriales anteriores.
Entre las actividades más afectadas durante agosto se encontraron los rubros vinculados a la construcción. Los despachos de cemento retrocedieron un 5,1% mensual, mientras que el Índice Construya, que mide las ventas de insumos para el sector, registró una baja del 3,1%.
La industria metalúrgica también mostró resultados negativos. La actividad metalmecánica cayó un 4% respecto de julio y la producción de acero se desplomó un 7%. En contraste, la fabricación de aluminio tuvo una leve mejora del 0,4%.
El sector de alimentos y bebidas, que hasta ahora había mostrado un desempeño relativamente más favorable durante la gestión de Milei, tampoco logró escapar a la tendencia negativa. La producción de bebidas registró una caída del 8,5%, mientras que la faena vacuna bajó un 1,9%, la porcina un 0,4% y la producción de lácteos un 0,2%.
Uno de los pocos sectores que mostró un crecimiento significativo fue la molienda de oleaginosas, que avanzó un 8,6%, acompañada por un incremento del 16,1% en la liquidación de divisas agroindustriales.
Por otra parte, la UIA calculó una disminución del 0,3% en el consumo de energía eléctrica por parte de la industria. Entre los indicadores positivos se destacó la producción automotriz, que creció un 6%, aunque las exportaciones hacia Brasil, con una fuerte participación de vehículos, cayeron un 3%.
De acuerdo con los datos de la entidad, la actividad industrial se encuentra un 11% por debajo de los niveles registrados en 2022 y 2023.
FIEL y Ferreres, con estimaciones diferentes
Las mediciones privadas también reflejaron un escenario de dificultades para la industria, aunque con diferencias en los resultados de agosto.
FIEL estimó una caída mensual del 0,9% en la producción industrial, lo que representó el tercer retroceso consecutivo. Según la fundación, la recuperación que había comenzado en noviembre de 2025 se habría interrumpido en abril de este año.
En su análisis, la entidad advirtió que desde entonces la actividad viene cayendo a un ritmo que supera al registrado en la mitad de los episodios recesivos de la industria desde 1980.
El Índice de Producción Industrial de FIEL acumuló una baja del 1,2% en lo que va de 2026. Entre los sectores más afectados se encontraron la industria automotriz, con una caída del 17,4%; los minerales no metálicos, vinculados principalmente a la construcción, con un retroceso del 6,1%; los cigarrillos, con una baja del 5,2%, y la metalmecánica, con una disminución del 3,3%.
También registraron caídas la producción textil, con un 0,9%; la de papel y celulosa, con un 0,8%, y la de insumos químicos y plásticos, con un 0,7%.
En cambio, mostraron incrementos la fabricación de alimentos y bebidas, con un 2,8%, y los metales básicos, con un 5,6%. El petróleo procesado registró una caída del 9,1%.
En una medición diferente, Orlando Ferreres & Asociados estimó que la producción industrial creció un 1,4% en agosto. Sin embargo, ese repunte no alcanzó para compensar la caída del 2,2% que había registrado el índice de la consultora durante julio.
Desde la firma señalaron que la actividad continúa alternando subas y bajas, sin mostrar un crecimiento sostenido en lo que va del año. También destacaron el desempeño de las refinerías y de algunos rubros químicos y alimenticios, mientras que los sectores de plásticos, textiles y maquinaria siguen entre los más afectados.
La consultora prevé que esta dinámica heterogénea continúe durante los próximos meses, aunque anticipa una posible mejora general hacia el cierre del año. Su índice acumula una caída del 2,2% en 2026.
La demanda interna, uno de los principales problemas del sector
Los últimos datos oficiales del INDEC mostraron que la industria registró en julio su mayor caída mensual en 16 meses, con un retroceso del 5%, y alcanzó niveles mínimos desde mediados de 2024, cercanos a los registrados durante los primeros meses de la actual gestión.
Entre los factores que explican el desempeño del sector aparecen la debilidad de la demanda, la mayor competencia de productos importados, las dificultades para acceder al financiamiento y el incremento de costos que avanzan por debajo de los precios de los bienes fabricados.
La encuesta que el INDEC realiza entre los industriales reflejó que el 52,9% de los empresarios consultados consideró que los pedidos se encuentran por debajo de lo normal.
Además, apenas el 13,8% espera una mejora de la demanda para el período comprendido entre septiembre y noviembre.
La insuficiencia de la demanda interna aparece como el principal obstáculo para ampliar la producción. En agosto, el 53,6% de los industriales señaló este factor como la mayor limitación para sus empresas.
Las perspectivas negativas también alcanzan al empleo. Según el relevamiento, solo el 3,7% de los empresarios prevé aumentar su plantilla de trabajadores hacia fin de año, el porcentaje más bajo de los últimos cuatro relevamientos.







