El país europeo limitará el uso de herramientas de IA generativa en la escuela primaria para fortalecer la lectura, la escritura y el pensamiento crítico. La decisión se suma a una tendencia internacional que también comienza a generar debates en Argentina.

La inteligencia artificial irrumpió en las aulas de todo el mundo en tiempo récord. Herramientas como ChatGPT cambiaron la manera de estudiar, investigar e incluso resolver tareas escolares. Sin embargo, mientras algunos sistemas educativos buscan incorporarlas, otros comenzaron a poner límites.
Es el caso de Noruega, que anunció que, a partir del próximo ciclo lectivo, los estudiantes de 1° a 7° grado (entre 6 y 13 años) prácticamente no utilizarán inteligencia artificial generativa durante las actividades escolares. El objetivo es reforzar aprendizajes considerados fundamentales, como la lectura, la escritura a mano, el cálculo y el desarrollo del pensamiento propio.
Prioridad a las habilidades básicas
La medida fue presentada por el Gobierno noruego junto al Ministerio de Educación y forma parte de una nueva estrategia educativa.
Las autoridades sostienen que los niños deben construir primero las capacidades básicas antes de apoyarse en herramientas de inteligencia artificial.
«La investigación muestra que un uso poco crítico de la IA puede hacer que los estudiantes se salteen etapas importantes del aprendizaje», señalaron desde el Gobierno al presentar las nuevas recomendaciones nacionales.
La restricción no implica eliminar completamente la tecnología de las escuelas.
En los niveles superiores, la IA podrá utilizarse de manera gradual y bajo supervisión docente, siempre con un enfoque pedagógico.
¿Qué pasa en Argentina?
En nuestro país todavía no existe una normativa nacional que limite el uso de inteligencia artificial en las escuelas.
La legislación educativa vigente continúa promoviendo el desarrollo de competencias digitales y el acceso a las tecnologías como parte de la formación de los estudiantes, aunque sin regulaciones específicas sobre el uso de herramientas de IA generativa.
En cambio, distintas jurisdicciones comenzaron a elaborar recomendaciones para un uso responsable de estas plataformas, priorizando la alfabetización digital y el pensamiento crítico por encima de la utilización automática de asistentes virtuales.
Santa Fe ya tomó medidas sobre el uso de tecnología
En la provincia de Santa Fe, el Ministerio de Educación avanzó este año con una regulación que limita el uso recreativo de teléfonos celulares durante la jornada escolar.
La resolución establece que los dispositivos personales no podrán utilizarse con fines no pedagógicos dentro de las aulas y busca favorecer la concentración, la convivencia y los procesos de aprendizaje.
La medida forma parte del Programa de Educación Digital de la provincia, que propone un uso más equilibrado de las tecnologías dentro de las instituciones educativas.
Un debate que recién empieza
Especialistas en educación coinciden en que la discusión ya no pasa por prohibir o permitir la inteligencia artificial, sino por definir cómo utilizarla sin reemplazar procesos esenciales del aprendizaje.
La escritura manual, la comprensión lectora, la argumentación y la resolución de problemas siguen siendo consideradas competencias irremplazables para el desarrollo cognitivo de niñas, niños y adolescentes.
En ese contexto, la decisión de Noruega marca un precedente que probablemente influya en otros sistemas educativos durante los próximos años.
Mientras la IA continúa transformando la vida cotidiana, las escuelas enfrentan un desafío cada vez más complejo: aprovechar el potencial de estas herramientas sin perder de vista que aprender implica mucho más que obtener una respuesta inmediata.







