Desde la propaganda explícita de Fuerzas Ocultas hasta la ritualidad inquietante en la obra de Stanley Kubrick y el horror político de Salò o los 120 días de Sodoma, el cine ha imaginado —y a veces legitimado— la idea de élites invisibles que modelan el destino de las sociedades. ¿Qué hay detrás de esas imágenes? ¿Ficción, denuncia o advertencia?







