La Argentina respaldó, junto con Estados Unidos y otros 13 países, una declaración para cuestionar la sobrecapacidad industrial y la denominada “producción excesiva” en distintos sectores manufactureros. El documento advierte que una oferta que supera de manera sostenida la demanda global puede generar distorsiones en los mercados internacionales.
El acuerdo fue promovido por Estados Unidos y se alcanzó durante una reunión de ministros y delegados de Comercio del G20 realizada en Milwaukee. El anuncio fue comunicado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
La declaración apunta a las economías en las que la capacidad industrial supera sistemáticamente la demanda mundial como consecuencia de intervenciones que, según los países firmantes, se alejan de las condiciones del mercado.
Si bien el documento no menciona de manera explícita a China, plantea que el exceso de capacidad puede estar relacionado con políticas públicas que “fuerzan el aparato productivo más allá de la demanda global”. La discusión alcanza especialmente a sectores considerados estratégicos, entre ellos los vehículos eléctricos, las baterías, los semiconductores y los paneles solares.
Los países que suscribieron el documento sostienen que la sobreoferta puede tener efectos sobre el funcionamiento de los mercados internacionales. En particular, advierten que “distorsiona los precios internacionales, desalienta nuevas inversiones y castiga el empleo local”.
Como parte del acuerdo, los países resolvieron crear mesas de trabajo técnicas para analizar esta problemática de manera conjunta con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La participación argentina se produce en el marco de la política comercial impulsada por el Gobierno de Javier Milei y de su acercamiento a Estados Unidos y otras potencias occidentales. La declaración establece así un espacio de coordinación frente a uno de los debates que atraviesan actualmente al comercio internacional: el impacto de la sobrecapacidad industrial y de las políticas que pueden generar una oferta superior a la demanda global.







