La central obrera decidió protestar durante el inicio del debate en el Senado, aunque descartó por ahora convocar a un paro general. Los sindicatos mantienen negociaciones para modificar artículos clave del proyecto.

La Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió movilizarse el próximo miércoles al mediodía frente al Congreso Nacional, en coincidencia con el inicio del debate en el Senado del proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno. La decisión fue tomada por el Consejo Directivo cegetista, reunido este martes en la sede de Azopardo.
Durante el encuentro, no prosperaron las propuestas de convocar a un paro general de 12 o 48 horas, impulsadas por sectores del transporte y algunos gremios industriales. Finalmente, se acordó realizar una movilización sin paro nacional, aunque cada sindicato podrá disponer ceses de actividades para facilitar la participación de los trabajadores.
En la conducción de la CGT prevaleció la postura del sector dialoguista, que continúa negociando con el Gobierno y con legisladores para introducir cambios en el articulado. Los dirigentes sindicales cuestionaron tanto al Ejecutivo como a los gobernadores, a quienes acusan de acompañar el proyecto oficial sin abrir instancias de diálogo en las provincias.
Desde la central obrera advirtieron que la discusión no se agotará en el Senado y apuntan a lograr modificaciones en el tratamiento artículo por artículo, especialmente en aquellos puntos que consideran perjudiciales para los derechos laborales y el financiamiento sindical. Entre los reclamos centrales figuran la defensa de las cuotas solidarias, el sostenimiento de los aportes a las obras sociales y el rechazo a cambios en el derecho de huelga y la negociación colectiva.
Si bien en la CGT dan por probable la aprobación general de la reforma, anticiparon que, de no prosperar sus reclamos en el ámbito legislativo, recurrirán a la Justicia para impugnar los artículos que consideren inconstitucionales.







