El gobierno de Javier Milei oficializó una profunda reorganización del Poder Ejecutivo. A través del decreto 571/2026, publicado en el Boletín Oficial, eliminó el Ministerio del Interior y transfirió todas sus funciones a la Jefatura de Gabinete, que ahora conduce Diego Santilli.
Con este rediseño, Santilli concentra en un solo organismo la coordinación de la gestión de gobierno, la relación con las provincias y el vínculo con el Congreso, atribuciones que hasta ahora estaban distribuidas entre distintas carteras. En la práctica, el flamante jefe de Gabinete absorbe el poder del ministerio que él mismo encabezó antes de asumir su nuevo rol.
La estructura incorpora además dos vicejefaturas. Ignacio Devitt fue designado vicejefe de Gabinete y tendrá a su cargo las áreas de Asuntos Estratégicos, Innovación, Ciencia y una secretaría que reunirá Turismo, Ambiente y Deportes, sector que seguirá en manos de Daniel Scioli.
Por su parte, Gustavo Coria asumirá como vicejefe de Interior y será el encargado de articular la relación política con provincias, municipios y el Congreso. Bajo su órbita quedarán organismos que dependían del extinto Ministerio del Interior: el Renaper, la Dirección Nacional Electoral, el INAI, la AABE, Parques Nacionales y la Corporación Puerto Madero, entre otros.
También se modificó el funcionamiento interno de la Jefatura de Gabinete. La Secretaría Legal y Administrativa concentrará la gestión legal del organismo, mientras que la Secretaría Ejecutiva asumirá la coordinación entre ministerios, la evaluación presupuestaria y la supervisión de la Oficina Nacional de Contrataciones.
Desde la Casa Rosada justificaron el cambio como una medida para eliminar estructuras superpuestas y mejorar la coordinación interna del Estado. El rediseño llega en el marco del desplazamiento de Manuel Adorni y marca el comienzo de una nueva etapa en la administración nacional.







