La Provincia presentó un diagnóstico sobre los cambios y escenarios climáticos para Santa Fe y oficializó una estrategia transversal con 35 medidas. Más de 250 representantes de gobiernos locales, universidades, organismos científicos y sectores productivos participaron de la jornada.

El Gobierno de Santa Fe presentó el informe provincial sobre variabilidad climática y puso en marcha el Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático, una herramienta destinada a anticipar los impactos de los eventos climáticos extremos y fortalecer la capacidad de adaptación de la provincia.
La presentación reunió a más de 250 representantes de gobiernos locales, universidades, organismos científicos y sectores productivos, en una jornada que buscó poner en común información y definir líneas de acción frente a los cambios que atraviesa el clima.
El plan contempla una estrategia transversal con 35 medidas orientadas a reducir riesgos, mejorar la capacidad de respuesta y avanzar en políticas de adaptación y mitigación.
Un diagnóstico para anticiparse a los cambios
El informe de variabilidad climática constituye una de las herramientas previstas por la legislación provincial para generar información sobre los cambios observados y los posibles escenarios futuros.
La Ley 14.019, sancionada en 2020, establece que la Provincia debe recopilar y sistematizar información vinculada con la variabilidad climática, los escenarios de emisiones y los riesgos asociados al cambio climático. También determina que el Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático debe incluir acciones específicas de adaptación y mitigación, con metas, cronogramas y mecanismos de evaluación.
El objetivo es que esa información pueda ser utilizada para mejorar la planificación de políticas públicas y reducir la exposición de la población, la infraestructura, los sistemas productivos y los ecosistemas ante fenómenos climáticos extremos.
Una estrategia que atraviesa distintas áreas
El cambio climático no afecta únicamente al ambiente. Sus consecuencias también pueden alcanzar a la producción agropecuaria, la infraestructura, la salud, los recursos hídricos y las ciudades.
Por eso, el plan provincial plantea una mirada transversal y busca incorporar la perspectiva climática en distintas áreas de gobierno y en los procesos de planificación territorial.
Entre las herramientas previstas se encuentran el fortalecimiento de los sistemas de monitoreo hidrometeorológico, la preparación frente a emergencias, la protección de ecosistemas y biodiversidad y la gestión sostenible de las cuencas hídricas.
Adaptación y mitigación
El Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático contempla dos grandes componentes: adaptación y mitigación.
La adaptación apunta a fortalecer la capacidad de las comunidades y los sistemas naturales para enfrentar los impactos que ya se producen o que podrían intensificarse en el futuro.
La mitigación, en tanto, busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y aumentar la capacidad de absorción de carbono. La legislación santafesina establece, entre otras acciones, objetivos vinculados con la eficiencia sectorial, la protección de los bosques nativos y el aumento de la masa forestal.
El desafío de trabajar con municipios y comunas
Uno de los puntos centrales de la estrategia es la articulación con los gobiernos locales. La normativa provincial establece que la Provincia debe acompañar a municipios y comunas en la elaboración de políticas locales y en la implementación de medidas de respuesta al cambio climático.
Esto resulta especialmente relevante frente a fenómenos como inundaciones, sequías, olas de calor y otros eventos extremos, cuyo impacto puede variar significativamente según las características de cada territorio.
Una política de largo plazo
La presentación del informe y la puesta en marcha del plan buscan consolidar una política que trascienda las distintas gestiones y permita actualizar periódicamente los diagnósticos y las medidas adoptadas.
El propio documento provincial plantea que la creciente variabilidad climática y la aparición de eventos extremos hacen necesario contar con herramientas de planificación que permitan anticiparse, reducir riesgos y orientar inversiones.
De esta manera, Santa Fe busca avanzar hacia una estrategia basada en información científica y coordinación entre el Estado, el sector productivo, las instituciones académicas y los gobiernos locales.







