El Gobierno provincial sostiene un plan de trabajos para mejorar el escurrimiento del agua y fortalecer la respuesta ante posibles lluvias intensas y crecidas vinculadas al fenómeno de El Niño. Entre las medidas recientes se encuentra la incorporación de 90 bombas de extracción, con una inversión superior a los $1.109 millones.

El Gobierno de Santa Fe avanza con distintas medidas de prevención para afrontar el escenario hídrico previsto para los próximos meses. Las acciones incluyen obras de infraestructura, limpieza de canales, mantenimiento de defensas y la incorporación de equipamiento para responder ante eventuales emergencias.
El fenómeno de El Niño genera preocupación por la posibilidad de precipitaciones abundantes y crecidas de los ríos en la región del Litoral. Frente a ese panorama, las autoridades provinciales destacan la importancia de anticiparse, coordinar recursos y trabajar junto con municipios y comunas.
Incorporaron 90 bombas para emergencias
Una de las principales medidas fue la compra de 90 bombas de extracción de agua, presentada por el gobernador Maximiliano Pullaro el viernes 16 de octubre. La inversión alcanzó los $1.109.772.600.
El equipamiento está compuesto por 40 bombas de bajo levante y 50 bombas de achique. Las primeras tienen distintas capacidades de bombeo, de entre uno y tres millones de litros por hora, mientras que las de achique pueden extraer hasta 90.000 litros por hora cada una.
Los equipos serán administrados por la Secretaría de Protección Civil y distribuidos de acuerdo con las necesidades territoriales. El objetivo es ampliar los recursos disponibles para intervenir ante posibles anegamientos y otras contingencias hídricas.
Obras y mantenimiento para mejorar el escurrimiento
La estrategia provincial también contempla trabajos sobre canales, terraplenes y sistemas de drenaje. Según datos difundidos por el Gobierno, desde el inicio de la gestión se realizaron más de 400 obras junto con comités de cuenca y gobiernos locales, mientras continúa la planificación de intervenciones para mejorar el escurrimiento del agua.
Además, la Provincia informó que identificó 100 localidades con mayor riesgo hídrico: 85 ya cuentan con obras y en las 15 restantes avanzan los proyectos.
Las tareas buscan reducir el impacto de las lluvias intensas, facilitar el drenaje y mejorar la capacidad de respuesta ante una eventual emergencia. La planificación también requiere coordinación entre las distintas áreas del Estado y el seguimiento de los pronósticos y las mediciones hidrológicas.
Coordinación y seguimiento del escenario climático
Las autoridades provinciales remarcan que la preparación no depende únicamente de la infraestructura. También resulta fundamental contar con protocolos de actuación, organizar los recursos disponibles y mantener la articulación con municipios y comunas.
En ese sentido, el Gobierno sostiene el monitoreo de la evolución de los ríos y de las condiciones meteorológicas junto con organismos especializados, entre ellos el Instituto Nacional del Agua, el Servicio Meteorológico Nacional y la Prefectura Naval Argentina.
El escenario previsto para los próximos meses mantiene la atención sobre la provincia, aunque la magnitud de los posibles impactos dependerá de cómo evolucionen las lluvias y las crecidas. Por eso, las medidas de prevención buscan anticipar necesidades y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones que puedan afectar a las localidades santafesinas.







