Barreiro destacó la organización vecinal como acción social y fuera del apartidismo político

El presidente de la Federación de Entidades Vecinales acompañó una reunión de vecinos en Alberdi y subrayó la importancia de la participación comunitaria y la institucionalización del reclamo, en un contexto marcado por la inseguridad y la inminente renovación de la comisión vecinal.

La reunión de vecinos realizada el pasado viernes por la noche en el barrio Alberdi no fue un encuentro más, en un contexto atravesado por episodios de inseguridad, conflictos cotidianos y la proximidad del proceso de renovación de las comisiones vecinales, la convocatoria dejó en evidencia una inquietud creciente entre los frentistas y la necesidad de canalizar las preocupaciones de manera organizada.

En ese marco, Rafael Barreiro, presidente de la Federación de Entidades Vecinales de Rafaela, participó del encuentro y en dialogó en exclusiva con Diario CASTELLANOS explicó los motivos que llevaron a la institución a acompañar a los vecinos en este momento particular del barrio.

«Interpretamos que había una inquietud importante, en un momento importante», señaló Barreiro, al referirse a la situación que atraviesan los vecinos del sector con la usurpación de un edificio por parte vecinos ajenos al lugar y que incluso aguardan por el desalojo de este sitio que ya fue dictaminado por la justicia. «Están sucediendo cuestiones inherentes a la seguridad y a la vida cotidiana que exigen actitudes firmes y resueltas de los vecinos», afirmó, remarcando que la organización comunitaria resulta clave para evitar respuestas improvisadas o desordenadas frente a situaciones de tensión.

En ese sentido, el dirigente vecinal valoró positivamente la convocatoria y advirtió sobre los riesgos de la falta de organización. «Si están organizados, tanto mejor. Los últimos episodios mostraron algo parecido a una pueblada anárquica, y eso no es bueno. Siempre es mejor que la gente esté organizada», sostuvo.

Un barrio en transición institucional

La reunión también se dio en una coyuntura particular por la renovación de todas las comisiones vecinales de la ciudad, con elecciones previstas para el mes de marzo. En el caso de Alberdi, la situación tiene una particularidad adicional, ya que la actual comisión vecinal decidió no continuar y no presentarse nuevamente.

«Durante febrero se van a presentar las listas y en marzo habrá elecciones. Y en este barrio, después de muchos años, la comisión vecinal ha decidido dar un paso al costado», explicó Barreiro. Ante ese escenario, desde la Federación de Entidades Vecinales entendieron que era necesario ponerse a disposición de los vecinos para acompañar el proceso.

«Nuestro objetivo es propender a la organización de las entidades de primer grado, que son las vecinales. Sabemos que los vecinos se han convocado espontáneamente en otras oportunidades, que tienen más interrogantes que respuestas, y por eso estamos acá, para brindar información y apoyo», indicó.

Organizarse más allá de la urgencia

Para el presidente de la Federación, existe una diferencia sustancial entre reunirse ante una preocupación puntual y construir una organización institucional sólida. «Una cosa es juntarse y tratar de hacer cosas, y otra muy distinta es organizarse de forma institucional», remarcó.

En esa línea, sostuvo que la institución es la herramienta que permite gestionar de manera efectiva. «La institución es lo que construye, es lo que te da la oportunidad de gestionar con otras entidades y con el Estado, algo que de otra manera no se puede», explicó, reforzando la idea de que los reclamos vecinales necesitan canales formales para tener respuestas sostenidas en el tiempo.

Una mirada histórica sobre la participación

Barreiro también aportó una reflexión de carácter histórico sobre la participación ciudadana y el rol de los vecinos en la construcción de la ciudad. «Desde siempre lo que se necesita es compromiso y participación: participar de la vida de la ciudad, de los procesos electorales, apuntalar las instituciones», afirmó.

Sin embargo, advirtió que en las últimas décadas se produjo una pérdida progresiva de ese involucramiento. «Venimos de décadas de descreimiento y desilusión con la cuestión pública y comunitaria. Se fue entregando el control de la situación a grupos que se profesionalizaron en la política y que muchas veces dejaron de ser representativos», señaló.

En ese repaso histórico, recordó que gran parte de las instituciones emblemáticas de Rafaela y del barrio Alberdi fueron impulsadas originalmente por los propios vecinos. «Este club, este barrio, el acueducto, la usina eléctrica, la Ruta 34, la UTN, todo eso lo hicieron los vecinos, en una etapa previa a la política partidaria como la conocemos hoy», enumeró.
Según Barreiro, con el tiempo se produjo una transferencia de la vida comunitaria hacia la política partidaria, que terminó infiltrando la actividad vecinal. «Las vecinales se transformaron en unidades básicas o comités, y los vecinalistas pasaron a ser punteros políticos. Ahí se pierde el altruismo y aparecen los intereses», afirmó.

Recuperar la autonomía vecinal

Frente a ese diagnóstico, el presidente de la Federación destacó el trabajo que vienen realizando desde hace dos años para recuperar la autonomía de las entidades vecinales. «Luchamos para que las vecinales vuelvan a estar en manos de los vecinos, de manera totalmente apartidaria», sostuvo.

Finalmente, al referirse al proceso de transición que atraviesa el barrio Alberdi, Barreiro consideró que se abre una oportunidad. «Puede darse una sucesión ordenada. Hay que respetar a la comisión que termina, porque más o menos, a su manera, se involucró», afirmó.

Y concluyó con una definición clara sobre el sentido de las instituciones: «Las personas no deben institucionalizarse. Tiene que haber renovación, despersonalización y una valoración del conjunto por sobre los nombres propios». Una premisa que, en el contexto actual de Alberdi, cobra especial relevancia.

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