La primera edición del Bingo Ilusión Celeste reunió a cientos de personas en el Autódromo Ciudad de Rafaela, con más de 30 premios en juego y el cierre musical de Abel Pintos. El presidente de Atlético, Francisco Paravano, destacó el impacto social y económico del evento y ya proyectan una segunda edición aún más ambiciosa.

La ciudad de Rafaela vivió una jornada inédita con la realización del primer Bingo Ilusión Celeste, una propuesta organizada por Atlético de Rafaela que convocó a cientos de personas en el predio del Autódromo Ciudad de Rafaela. La iniciativa combinó sorteos, entretenimiento y un cierre musical de primer nivel, en una noche que dejó saldo positivo para la institución y la región.
Desde las 17 hs del pasado sábado, el movimiento comenzó a sentirse en los alrededores del autódromo. Largas filas de vehículos marcaron el inicio de un evento que ofreció doce cartones en juego por participante y más de treinta premios, distribuidos entre múltiples ganadores a lo largo de la velada. Los asistentes ocuparon tanto los sectores generales como los espacios VIP dispuestos especialmente para la ocasión.
El punto culminante llegó pasada la medianoche, cuando alrededor de las 0.30 subió al escenario Abel Pintos, quien incluyó a Rafaela en su gira y aportó el broche artístico a una propuesta que trascendió el simple formato de bingo para convertirse en un evento social y cultural de gran escala. La producción estuvo acompañada por Enjoy Producciones, en un trabajo conjunto con la entidad de barrio Alberdi.
Tras la experiencia, el presidente de la institución, Francisco Paravano, realizó un balance con autocrítica y proyección. «Siempre digo que el sostenimiento y el crecimiento de un club es fruto del orden, la visión de un futuro con grandeza, pero sobre todas las cosas del esfuerzo colectivo. Creo que en el Bingo ese mensaje estuvo más presente que nunca. Había más de 180 personas colaborando desinteresadamente, solo para ayudar y pertenecer al club. Creo que la organización fue impecable y que hemos aprendido muchísimo para no volver a cometer algunos errores para las futuras ediciones. Errores administrativos, sobre todo», expresó.
A esas palabras sumó un reconocimiento especial al trabajo interno y la entrega de quienes hicieron posible la convocatoria: «Estoy muy orgulloso y muy agradecido con todos los colaboradores, pero ya pensando en la próxima edición».

El dirigente también hizo referencia a los desafíos previos a la concreción del evento: «Hubo momentos difíciles en el año, momentos de discusiones, de dudas, de tensión entre nosotros mismos. Ahí es donde la visión de futuro estuvo más fuerte que nunca. Cualquier persona que emprende algo, la primera vez lo hace con incertidumbre, con errores y también con aciertos y es ahí donde aparece la convicción, la convicción de que Atlético tiene todo para generar este tipo de eventos, que tanto la ciudad y la zona entera lo necesitan».
En ese sentido, remarcó el impacto económico y la tradición innovadora del club: «Atlético es muy grande, siempre fue pionero en todo (carreras de autos, fútbol de primera división) ¿Por qué no emprender esto? Si lo hacemos de esta manera, y lo cuidamos, el futuro económico de Atlético y de toda Rafaela se va a ver beneficiado una vez más gracias a la institución que actualmente me toca presidir. Ayer nuevamente se llenaron hoteles, estaciones de servicio y muchos más».
Con la primera edición ya concretada, la dirigencia apunta a consolidar la propuesta. «Apuntamos a crecer paulatinamente año tras año hasta que podamos tener el bingo más grande del país y además apuntamos a colocar a nuestro autódromo como un lugar de grandes eventos para la ciudad. La ciudad lo necesita, la sociedad lo reclama y vamos a trabajar para poder cumplirles con ese sueño. Va a depender del club y de ellos mismos el acompañamiento que nos brinden», concluyó Paravano.
El Bingo Ilusión Celeste dejó así una primera página en la historia reciente del club, con la mirada puesta en sostener la iniciativa y proyectarla como un clásico dentro del calendario rafaelino.







