Lo dispuso el juez santafesino Gustavo Urdiales. El condenado a tres años de prisión de cumplimiento efectivo había solicitado la libertad condicional, pero el planteo fue rechazado.

Este jueves, vía Zoom, se desarrolló una audiencia presidida por el juez santafesino Gustavo Urdiales, de la que también participaron el defensor del condenado, Adrián Rocca, del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal; el fiscal Guillermo Loyola; y el representante de la querella, Carlos Farías Demaldé.
En la ocasión, el magistrado debía resolver sobre el pedido de la defensa de Miguel Alberto Olivares, quien está condenado a tres años de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de estafa en concurso ideal con acceso ilegítimo a sistema o dato informático y uso de documento falso destinado a acreditar identidad, en concurso real con estafa en calidad de coautor por los delitos cometidos contra las firmas Las Taperitas y Suc. de Alfredo Williner. La audiencia contó, en este caso, con un magistrado santafesino debido a que Olivares está detenido en la cárcel de Coronda.
Luego de escuchar a las partes, el juez Urdiales resolvió rechazar la solicitud debido a que, a su entender, no se reúnen los requisitos legales para acceder al beneficio.
El hecho
El 23 de enero de 2024, Marcelo Daniel Castro se comunicó al teléfono 0800-444-XXXX asignado al Banco de Santa Fe y, utilizando los datos del CPN Marcelo Daniel M. (exempleado de Las Taperitas y de Suc. de Alfredo Williner), llevó adelante gestiones tendientes a lograr cambiar el correo electrónico de bloqueo y cambio de clave de acceso en el perfil bancario que este último tenía dentro de la cuenta de empresa de Las Taperitas S.A., accediendo sin autorización a la base de datos informáticos de Marcelo M., para de esa manera poder cambiar la contraseña de home banking y obtener la tarjeta de coordenadas.
“Esta modificación impactó, a su vez, en el perfil y cuentas personales del mismo Marcelo M. dentro de la nombrada entidad bancaria. Habiendo logrado ese cometido ese mismo día, Marcelo Daniel Castro, con el fin de hacerse de la tarjeta de coordenadas necesaria para realizar transacciones bancarias de las empresas y mediante la utilización de un DNI apócrifo —que tenía los datos de Marcelo M., pero una foto de Marcelo Daniel Castro—, indujo al error al empleado del Banco de Santa Fe, sucursal Buenos Aires, para poder así retirarla.
“Con esta tarjeta de coordenadas en su poder, Marcelo Daniel Castro logró ingresar a la cuenta corriente número XXXXXX-01 de Las Taperitas y, luego de común acuerdo con sus destinatarios, realizó 38 transferencias a los CBU […]
“Las maniobras fraudulentas ejecutadas con pleno conocimiento y voluntad defraudatoria por parte de los imputados, verificadas en el caso, revistieron suficiente entidad para inducir al error en el personal de la entidad bancaria y, como consecuencia, obtener una disposición patrimonial en beneficio de todos ellos y un perjuicio concreto para la firma Las Taperitas S.A. de 153 millones de pesos por las transferencias bancarias realizadas.
“De igual modo, valiéndose de la misma tarjeta de coordenadas mencionada, Marcelo Daniel Castro también ingresó a la cuenta corriente número XXXXXX-XX perteneciente a la firma Suc. de Alfredo Williner S.A., firma relacionada a Las Taperitas S.A., y luego de común acuerdo con sus destinatarios transfirió en fecha 23 y 24 de enero sumas millonarias.
“A su vez, Marcelo Daniel Castro, desde una línea telefónica registrada a su nombre, el 23 de enero de 2024 mantuvo conversaciones por WhatsApp con la empresa Dermotrac, perteneciente a la industria Catalán S.A., y una vez más, desplegando maniobras engañosas, invocó al señor Marcelo Daniel M. y actuó en representación de Suc. de Alfredo Williner S.A., para lo cual utilizó el DNI apócrifo de una supuesta organización para actuar en nombre de la empresa, lo que le permitió, como consecuencia del ardid, adquirir 500 amoladoras angulares y 500 taladros por un valor total de $16.598.245, suma que Marcelo Daniel Castro transfirió ese mismo día de la cuenta de la firma antes mencionada al CBU […] correspondiente a la firma Catalán S.A., retirando los elementos descritos el 24 de enero de 2024.
“Las maniobras engañosas desplegadas con pleno conocimiento y voluntad defraudatoria por parte de los imputados, verificadas en el caso, revistieron suficiente entidad para inducir al error en el personal de la entidad bancaria y obtener como consecuencia una disposición patrimonial en beneficio de todos ellos y un perjuicio concreto a la firma Suc. de Alfredo Williner S.A. por $18.610.245 por las transferencias bancarias realizadas”.







