Más currículums que puestos: especialistas advierten sobre la presión laboral en Rafaela

Desde la consultora de Capital Humano Conecta, Claudia Merke y Edith Suárez analizaron el mercado laboral local y coincidieron en que la escena de largas filas por una búsqueda laboral reflejó una realidad cotidiana, que tiene que ver con una alta demanda de empleo, mayores exigencias de las empresas y un desafío creciente para jóvenes y mujeres.

Sin lugar a duda, la imagen de la semana en nuestra ciudad fue aquella con largas filas de jóvenes que se presentaron en un comercio local para entregar su currículum por un puesto de trabajo de atención al cliente. Todo esto bajo el sol del mediodía, con carpetas en mano y expectativas contenidas. La escena rápidamente se viralizó y volvió a poner en agenda una problemática que atraviesa silenciosamente a la ciudad y que tiene que ver con la enorme demanda de empleo frente a un mercado laboral que no logra absorberla.

Lejos de tratarse de un hecho aislado, la situación refleja una dinámica que se repite a diario. Así lo confirmaron Claudia Merke y Edith Suárez, responsables de la consultora de Capital Humano «Conecta», quienes dialogaron con Diario CASTELLANOS y Next Tv, donde analizaron el presente del empleo en Rafaela, con especial foco en los jóvenes de entre 18 y 30 años.

«Esto fue muy visual porque fue presencial, las personas tenían que llevar el currículum, pero a nosotros nos pasa lo mismo cada vez que publicamos una búsqueda», explicó Merke, quien también detalló que, «recibimos muchísimos postulantes. Más de 100 currículums por puesto, incluso más. Lo que se vio en ese lugar céntrico es lo que vemos todos los días», afirmó.

Alta demanda y presión sobre el mercado laboral

Los datos oficiales respaldan esta percepción. El Relevamiento Socioeconómico 2025 elaborado por el ICEDeL muestra que, aunque la tasa de desocupación general en Rafaela se mantiene en torno al 7,3%, la tasa de actividad alcanzó un récord histórico, lo que implica que cada vez más personas salen a buscar trabajo. Sin embargo, el empleo no crece al mismo ritmo, generando una presión constante sobre el mercado laboral.

Esta tensión se manifiesta con mayor fuerza entre los jóvenes, cuya tasa de desempleo más que duplica el promedio general, y especialmente entre las mujeres jóvenes, uno de los sectores más castigados. La fila frente al comercio céntrico no hizo más que ponerle rostro a una estadística que ya advertía sobre este fenómeno.

Para Edith Suárez, el mercado laboral local atravesó en los últimos años un punto de inflexión. «Los últimos dos años fueron bisagras», sostuvo y detalló que, «la tecnología no para y eso obliga a que tanto las empresas como las personas sigan esa dinámica. Si no, quedan expulsados del mercado laboral».

Este proceso, explicó, impacta directamente en los procesos de selección. «Cada vez se extienden más y se vuelven más complejos. Muchas veces tenemos que salir a buscar perfiles fuera de Rafaela porque cuesta encontrar personal capacitado que esté permanentemente actualizado», señaló.

La transformación atraviesa todas las áreas, marketing, comercial, administración, producción. «No hay ningún sector que quede estancado. Todo cambia y es un desafío enorme tanto para quienes buscan trabajo como para las empresas», remarcó.

Empresas más exigentes y procesos más largos

En este contexto, las empresas también enfrentan dificultades. Según Suárez, hoy los empleadores saben que no encontrarán perfiles que cumplan con el 100% de lo que buscan. «Tienen claro que van a tener que capacitar y entrenar. La mano de obra que incorporen no va a venir completa, y eso también forma parte del desafío».

Esta realidad genera procesos de selección más extensos, con mayores filtros y evaluaciones, lo que contribuye a aumentar la sensación de espera e incertidumbre entre los postulantes.

Uno de los puntos centrales del análisis tiene que ver con la formación. «Hoy el secundario es lo mínimo que te pueden pedir para cualquier puesto», afirmó Merke. «Rafaela es una ciudad universitaria, con cada vez más oferta académica, y las empresas buscan personal más calificado, con especializaciones».

En muchos casos, explicó, se requiere secundario técnico específico, formación terciaria o universitaria, y cada vez más el manejo de idiomas, incluso para puestos que antes no lo exigían. «El nivel sube constantemente y va quedando relegada una parte de la población que no terminó el secundario o que no continuó capacitándose», advirtió.

¿Qué buscan hoy las empresas?

Consultada sobre los perfiles más demandados, Merke fue clara, «incluso para atención al público se pide experiencia o formación en ventas, comercialización o marketing. Hoy todos los puestos tienen cuestiones específicas y además requieren manejar redes sociales y herramientas digitales».

La idea del «puesto simple» quedó atrás. Cada rol exige conocimientos técnicos y adaptación constante a nuevas tecnologías y formas de trabajo.

Para quienes no accedieron a estudios universitarios o terciarios, Edith Suárez destacó que existen habilidades fundamentales que pueden marcar la diferencia. «La proactividad es central: iniciativa, creatividad, autonomía. Las empresas necesitan personas que puedan resolver y aportar», explicó.

A esto se suman las habilidades sociales. «Poder generar buenos vínculos con el equipo de trabajo, con clientes, proveedores. Eso hoy es tan importante como la formación técnica», subrayó.

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