Los merenderos de Rafaela atraviesan un escenario cada vez más complejo debido al fuerte aumento en la demanda de asistencia alimentaria y las dificultades para sostener el funcionamiento diario.

Referentes de distintos espacios sociales advirtieron que, en los últimos meses, creció notablemente la cantidad de familias que se acercan en busca de una copa de leche o un plato de comida.
Más familias y menos recursos
Desde los merenderos señalaron que el incremento de personas que necesitan ayuda se da en un contexto económico complicado, donde muchas familias no logran cubrir necesidades básicas.
Al mismo tiempo, remarcaron que las donaciones y colaboraciones no siempre alcanzan para responder a la demanda actual.
Una situación que se profundiza
Los espacios comunitarios cumplen un rol clave en distintos barrios de la ciudad, especialmente para niños y adultos mayores.
Sin embargo, quienes trabajan diariamente en estos lugares reconocen que sostener la asistencia se vuelve cada vez más difícil por el aumento de costos y la falta de recursos.

El impacto de la crisis
La situación refleja el impacto social de la crisis económica, que también se percibe en Rafaela a través de una mayor necesidad de ayuda alimentaria.
Muchos merenderos dependen de aportes solidarios, campañas y colaboraciones de vecinos para continuar funcionando.
Redes de contención barrial
Más allá de las dificultades, los merenderos siguen siendo espacios fundamentales de acompañamiento y contención social en distintos sectores de la ciudad.
Desde las organizaciones remarcan la importancia de fortalecer las redes comunitarias y sostener la ayuda para las familias que más lo necesitan.







