Aunque la tasa de desocupación mostró una leve mejora interanual, casi 6 millones de trabajadores se desempeñan sin derechos laborales. Los datos reflejan un mercado laboral que sigue generando empleo precario.
La tasa de desempleo se ubicó en el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, apenas una décima por debajo del 7,9% registrado en igual período del año pasado, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Sin embargo, detrás de esa leve mejora se profundiza un fenómeno que preocupa a especialistas: el avance de la informalidad laboral.
De acuerdo con el organismo estadístico, la desocupación alcanza a alrededor de 1,1 millones de personas en los 31 aglomerados urbanos relevados. Incluso, en términos absolutos, existen unos 9.000 desempleados más que hace un año debido al crecimiento de la población económicamente activa.
Además, al comparar con el trimestre anterior y considerando factores estacionales, el mercado laboral perdió unos 52.000 puestos de trabajo.
La informalidad alcanzó un récord de la serie reciente
El dato más significativo del informe fue el crecimiento de la informalidad, que escaló al 44,2% y alcanzó su nivel más alto desde el inicio de la serie actual, en el cuarto trimestre de 2023.
Esto implica que cerca de 6 millones de trabajadores desarrollan actividades sin acceso pleno a derechos laborales, cobertura social o aportes previsionales.
En contraste, poco más de 7,5 millones de personas tienen empleos registrados. De ese total, alrededor de 6 millones cuentan con descuentos jubilatorios, mientras que el resto corresponde a trabajadores independientes o empleadores.
Para el sociólogo e investigador de Fundar, Daniel Schteingart, la medición contempla situaciones diversas dentro de la informalidad. Por ejemplo, un monotributista que factura exclusivamente para un empleador es considerado un asalariado informal, mientras que quien factura por cuenta propia para distintos clientes aparece como trabajador independiente formal.
«El ajuste se da por calidad y no por cantidad»
El especialista Luis Campos sostuvo que los datos muestran una tendencia preocupante en la composición del empleo.
«El mercado laboral sigue ajustando por calidad y no por cantidad», señaló al analizar que la participación de los trabajadores formales cayó del 57,8% al 55,7% en el último año, mientras que la informalidad avanzó del 42% al 44,2%.
Según explicó, el crecimiento de los puestos precarios implica menores ingresos, ausencia de cobertura social y una mayor vulnerabilidad frente a cualquier contingencia económica.
La situación también encuentra correlato en los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que muestran una caída tanto del empleo asalariado registrado como de los monotributistas durante los últimos meses.
El Gobierno destaca la baja del desempleo
Desde otra perspectiva, el economista Aldo Abram consideró que la reducción, aunque leve, constituye una señal positiva.
Según su análisis, el hecho de que el desempleo haya descendido pese al aumento de personas que buscan trabajo podría indicar que el deterioro laboral comenzó a estabilizarse y que durante el resto del año podrían aparecer señales de recuperación.
No obstante, los indicadores más recientes muestran que el empleo formal continúa retrocediendo, especialmente en sectores vinculados al mercado interno.
Santa Fe y Rosario, entre las ciudades donde más creció la desocupación
A nivel regional, el panorama fue heterogéneo.
La región Pampeana registró una tasa de desempleo del 8,2%, con un aumento de 0,8 puntos porcentuales respecto del año pasado. Dentro de esa zona, varias ciudades mostraron un deterioro significativo.
En el Gran Rosario, la desocupación pasó del 7,1% al 8,2%, mientras que en el Gran Santa Fe aumentó del 4,2% al 6,5%.
También se observaron fuertes incrementos en Bahía Blanca-Cerri, donde el desempleo saltó del 4,8% al 10,1%, y en San Nicolás-Villa Constitución, que alcanzó el 10,4%.
Por el contrario, algunas ciudades mostraron mejoras, como Gran Córdoba, Gran La Plata y Río Cuarto.
Un mercado laboral con más empleo precario
Los datos del primer trimestre reflejan una paradoja cada vez más visible en la economía argentina: mientras la tasa de desempleo permanece relativamente estable, crece la proporción de trabajadores que encuentran inserción laboral únicamente a través de empleos precarios o informales.
La fotografía actual muestra que el principal desafío del mercado laboral ya no pasa únicamente por generar puestos de trabajo, sino por mejorar la calidad de las ocupaciones existentes, en un contexto donde la recuperación económica todavía no logra traducirse en empleo formal sostenido.







