Nadia Juárez fue imputada como partícipe necesaria del homicidio calificado. La resolución fue dispuesta por el juez Octavio Silva en el marco de una audiencia en tribunales.

La Justicia imputó este jueves a Nadia Juárez, la madre de la menor detenida por el crimen de Jeremías Monzón, por ser «partícipe secundario» del crimen de Jeremías Monzón. El fiscal Francisco Cecchini asegura tener un alto grado de certeza de que la mujer sabía lo que iba a suceder y que les habría prometido cooperar posteriormente al hecho.
En esta línea, el fiscal Cecchini, en el marco de la audiencia imputativa, acusó a la mujer como partícipe secundaria del crimen y pidió que quede presa, además de por el riesgo de fuga y el entorpecimiento del caso, porque le endilga un delito que tiene una pena en expectativa de 10 a 15 años de cárcel: “El grado de sospecha es alto”, acotó el funcionario judicial ante la prensa.
“La evidencia nos lleva a entender que existió una promesa previa de ayuda que se prestó posteriormente al hecho… Las acciones fueron posteriores al hecho para descartar algunas cosas”, agregó el fiscal tras la audiencia en donde la mujer se convirtió en la cuarta sospechosa en la causa por el homicidio del adolescente y en la segunda detenida.
Hay un video que se reprodujo durante la audiencia imputativa en donde se ve que la mujer se encontró con los tres menores implicados en el crimen de Jeremías: “Esas imágenes no las niega nadie, tampoco la imputada, pero las características, la forma en que se dio, los tiempos y movimientos previos y posteriores nos llevan a entender que todo estaba previsto desde antes, que estaba pautado”, destacó el fiscal.

Así, Cecchini avisó que aún queda prueba por producir, pericias con las que busca confirmar o descartar si entre la mujer y los menores, o alguien más, hay comunicaciones previas, y también para entender el móvil del feroz ataque a traición a Jeremías.
Hay que recordar que, según la teoría del caso, la única adolescente presa, de 16 años e hija de la mujer imputada este jueves, está acusada del homicidio triplemente agravado, por concurso premeditado de dos o más personas, alevosía y ensañamiento. Fue ella quien citó a la víctima y lo llevó a donde estaban los otros dos chicos de 14 años, que son inimputables, para consumar el ataque.
Uno de esos chicos filmó el crimen y el fiscal Cecchini pidió que se cese su viralización: “Que la gente se apiade de los padres que están sufriendo y evite que se multipliquen esas imágenes”.
El caso
Jeremías Monzón tenía 15 años y fue asesinado de 23 puñaladas en la ciudad de Santa Fe. La investigación judicial confirmó que tres menores de edad participaron del asesinato cometido el 18 de diciembre pasado.
El caso se descubrió el 22 de diciembre pasado, cuando la Policía de Santa Fe recibió un llamado en el que se alertaba sobre la presencia de un cuerpo en el predio ubicado frente a la rotonda del estadio de Colón y en el acceso al barrio Chalet, entre pastizales y tapado con cartones.
La autopsia determinó que Jeremías recibió 23 lesiones cortopunzantes durante el hecho y, para los investigadores, los homicidas actuaron sobre seguro y a traición.







