El Papa hizo un llamado a la comunidad internacional para impulsar una paz “justa y duradera” en Medio Oriente. También se refirió a los Juegos Mediterráneos que comenzarán en Italia y destacó el deporte como una herramienta para promover la fraternidad entre los pueblos.
El papa León XIV volvió a pronunciarse este domingo sobre la situación en Medio Oriente y reclamó el fin de la violencia contra la población civil palestina en Cisjordania.
El Pontífice realizó el pedido desde la Villa Pontificia de Castel Gandolfo, después de rezar el Ángelus ante los fieles y peregrinos que se acercaron para participar de la celebración dominical.
Durante su mensaje, León XIV pidió una mayor intervención de la comunidad internacional para encaminar el conflicto hacia una salida política. En ese sentido, sostuvo que es necesario garantizar avances concretos hacia una solución de dos Estados, como camino para alcanzar una paz estable en la región.
“Pido urgentemente a la comunidad internacional que garantice el progreso hacia la solución de dos Estados, para una paz justa y duradera”, expresó el Papa.
El llamado estuvo acompañado por un pedido específico para detener los episodios de violencia que afectan a la población civil palestina en Cisjordania.
El mensaje del Papa sobre los Juegos Mediterráneos
Durante su intervención, León XIV también hizo referencia a un acontecimiento deportivo internacional que comenzará esta semana en Tarento, Italia: los Juegos Mediterráneos.
La competencia reunirá a deportistas de distintos países de África, Asia y Europa que forman parte de la región mediterránea.
En ese contexto, el Papa manifestó su deseo de que el encuentro deportivo pueda contribuir a fortalecer los vínculos entre los pueblos y convertirse en una señal positiva en medio de los conflictos que atraviesan distintas regiones.
“Espero que este evento deportivo sea un presagio de paz y fraternidad entre los pueblos de esta región y del mundo entero”, afirmó.
El saludo a los peregrinos
Al finalizar el Ángelus, León XIV saludó a los fieles y peregrinos presentes en Castel Gandolfo y extendió su bendición a quienes participan de distintas celebraciones religiosas.
Entre ellos mencionó especialmente a los peregrinos polacos que participan de la tradicional peregrinación al Santuario de Piekary Śląskie, ubicado en la Alta Silesia.
De esta manera, el Papa volvió a utilizar su tradicional mensaje dominical para referirse tanto a la situación internacional como a iniciativas que, según destacó, pueden contribuir a promover la paz y la fraternidad entre los pueblos.







