Opina Norberto Pelegri que el fenómeno de la velocidad no nació con internet, ni con los teléfonos inteligentes. Su origen puede rastrearse mucho antes, cuando la modernidad industrial convirtió el tiempo en una variable de rendimiento.
Opina Norberto Pelegri que el fenómeno de la velocidad no nació con internet, ni con los teléfonos inteligentes. Su origen puede rastrearse mucho antes, cuando la modernidad industrial convirtió el tiempo en una variable de rendimiento.

