La actualización de los impuestos a los combustibles líquidos quedó aplazada hasta el 1° de octubre. La medida busca evitar un impacto inmediato en los precios de la nafta y el gasoil y contener la presión sobre la inflación.
El Gobierno nacional decidió postergar hasta el 1° de octubre la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos, una medida que impacta directamente sobre los precios de la nafta y el gasoil.
La decisión fue oficializada mediante el Decreto 829, publicado en el Boletín Oficial, y tiene como objetivo evitar un incremento inmediato en los surtidores y reducir el impacto que una suba de los combustibles podría generar sobre la inflación.
La administración de Javier Milei resolvió aplazar de manera completa la actualización impositiva que debía comenzar a aplicarse desde este martes. El Ejecutivo ya había recurrido a una estrategia similar en abril y junio, aunque en otras oportunidades había aplicado solo una parte de los incrementos pendientes.
Según los fundamentos del decreto, la medida busca «continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible».
Qué pasa con los impuestos a los combustibles
El impuesto a los combustibles líquidos acumula actualizaciones que todavía no fueron trasladadas completamente a los precios. Los incrementos pendientes corresponden a períodos de 2024, 2025 y dos trimestres de 2026 y están vinculados con la evolución de la inflación.
Desde este martes debía comenzar a aplicarse específicamente la actualización correspondiente al período comprendido entre abril y junio de 2026.
Con la decisión oficial, todos esos incrementos quedan nuevamente postergados durante un mes.
Tratamiento especial para el gasoil en el sur
El decreto también establece un régimen particular para el gasoil destinado a determinadas zonas del sur del país.
El esquema alcanza a las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. También incluye al partido bonaerense de Patagones y al departamento mendocino de Malargüe.
Qué puede pasar con el precio de la nafta
La postergación de los impuestos busca moderar el impacto inmediato sobre los precios de los combustibles y evitar que una nueva suba se traslade rápidamente al resto de la economía.
Durante 2026, los combustibles acumularon una suba promedio del 25%. Uno de los momentos de mayor presión se produjo en marzo, cuando el precio internacional del petróleo llegó a superar los US$120 por barril en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
En abril, YPF decidió no trasladar al mercado interno todas las variaciones registradas en el precio internacional del crudo, una estrategia que luego fue seguida por otras petroleras.
En las últimas semanas, el petróleo internacional volvió a bajar, aunque todavía permanece por encima de los valores registrados en febrero. Mientras tanto, las compañías locales buscan recomponer los márgenes que resignaron durante los meses de mayores costos.
Por este motivo, no se esperan cambios importantes en los precios de los combustibles durante las próximas semanas. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, el litro de nafta súper continúa por encima de los $2.000.
La decisión del Gobierno permite así mantener postergadas, al menos hasta octubre, las actualizaciones impositivas pendientes mientras las petroleras siguen ajustando sus costos y márgenes.







